Un escenario de locura animó el partido entre Guingamp y Nantes este fin de semana en la Ligue 2. Tras ir perdiendo 2-0 contra los guingampeses, los canarios dieron la vuelta al marcador en los últimos minutos antes de encajar el empate en el tiempo de descuento. Un final de partido que dejó sin aliento a los aficionados presentes en el Stade du Roudourou.
Para su primer partido al frente del equipo nantés, Grégory Poirier asistió, impotente, a un encuentro en el que su equipo estuvo a punto de lograr la hazaña antes de conformarse con el punto del empate.
Un giro en el último minuto que recuerda que la Ligue 2 aún guarda sorpresas.
Un mal comienzo para Poirier
Grégory Poirier, nuevo entrenador de Nantes, conoció las dificultades del campeonato desde su primer desplazamiento. Los canarios, dominados en la primera parte, encajaron dos goles ante Guingamp. Los guingampeses, bien organizados, aprovecharon los errores defensivos de los nanteses para abrir el marcador en el minuto 12, antes de aumentar la ventaja en el 35. Un inicio de partido complicado para Poirier, que vio cómo su equipo sufría la presión de los locales. Los nanteses, desorganizados, tuvieron dificultades para encontrar soluciones ofensivas y llegaron al descanso con un marcador adverso. El técnico tuvo que reaccionar con rapidez para evitar una derrota que habría sido muy negativa.
El despertar de Nantes y el empate en el tiempo de descuento
Pero los canarios no se rindieron. Impulsados por su afición, recortaron distancias en el minuto 78 gracias a un gol de Randrianantenaina. Y, en los últimos segundos, Moutoussamy igualó con un disparo lejano, logrando así el empate para su equipo. Un giro de situación que dejó al Stade du Roudourou en estado de shock. Los guingampeses, que llegaron a ganar, tuvieron que conformarse finalmente con el punto del empate. Un final de partido trepidante que dejó a ambos equipos con un sabor agridulce. Nantes se marcha de Guingamp con un punto valioso, pero Poirier sabe que su equipo deberá mostrar mayor solidez defensiva para evitar revivir emociones tan intensas.
¿Un partido para olvidar para Guingamp?
Por el lado de Guingamp, este encuentro quedará como un partido fallido a pesar de la superioridad mostrada. Los guingampeses, que llegaron a ir 2-0 arriba, creyeron tener la victoria hasta el último segundo. Una oportunidad perdida que podría costar caro en la lucha por el ascenso. Los jugadores de Guingamp deberán digerir esta decepción y ponerse manos a la obra rápidamente para recuperarse en la próxima jornada. Una derrota habría sido sinónimo de frustración, pero este empate en el tiempo de descuento deja un regusto amargo.