Manchester United tenía la ambición de fichar a Lewis Hall este verano, pero los mancunianos simplemente fueron demasiado lentos en su enfoque hacia el lateral izquierdo del Newcastle. Los directivos de los Red Devils habían contactado directamente con las Magpies sobre el joven internacional inglés, valorando su perfil en alrededor de 50 millones de libras esterlinas. Una operación que podría haberse concretado si la oferta se hubiera presentado antes en el mercado estival, pero United perdieron la oportunidad una vez que el Newcastle ya había vendido a Anthony Gordon, Sandro Tonali y Bruno Guimarães, según The Athletic. No hay forma de suavizarlo: United fueron demasiado lentos con Hall, y esa lentitud también benefició a sus competidores en la carrera por los fichajes. Si los Red Devils hubieran reaccionado más rápido, quizá Arsenal o Tottenham habrían tenido que prescindir de Guimarães y Tonali, respectivamente.
Un lateral izquierdo ideal para suceder a Shaw
A pesar de esta oportunidad perdida, Manchester United debería volver a intentar fichar a Lewis Hall. El defensa inglés, de 23 años, brilló en el Newcastle y su nombre ahora figura en los radares de los grandes clubes europeos si confirma su progresión. Por ahora, los mancunianos tendrán que conformarse con Luke Shaw, pero el capitán defensivo está cerca del final de su aventura en Old Trafford. A sus 32 años, ya no es joven y sus problemas recurrentes de lesiones hacen incierto su futuro. Hall representaría una solución ideal a largo plazo para reemplazar a Shaw, pero United deberán intentarlo de nuevo en los próximos meses. Newcastle ha demostrado estar dispuesto a vender a sus mejores elementos, lo que abre la posibilidad de que United logren un acuerdo con Hall. Eso sí, el precio podría superar con creces las 50 millones de libras, ya que el joven lateral está en plena ascensión y su valor no para de aumentar.
Un error que benefició a sus rivales
Esta lentitud en el caso Hall ha tenido consecuencias que van mucho más allá de Newcastle. Al dejar escapar al defensa, United facilitó indirectamente el fichaje de sus competidores. Si los de Mánchester hubieran actuado antes, es probable que otros clubes hubieran tenido que replantearse sus planes. El Tottenham, por ejemplo, podría haberse quedado sin Tonali, mientras que el Arsenal habría podido perder a Guimarães. Un error de timing que le habrá costado caro a United, tanto en el plano deportivo como en el económico. Por ahora, los aficionados del United tendrán que conformarse con Shaw, cuyo contrato se extiende hasta 2025. Pero con un jugador como Hall en el horizonte, el club de
Oliver Gladwell podría intentar una nueva aproximación ya este invierno. Los Magpies, que ya han traspasado a varios jugadores clave, podrían estar más dispuestos a negociar si su necesidad de liquidez se hace evidente. Mientras tanto, el Manchester United deberá ser más reactivo en el futuro. Su reputación en materia de fichajes rápidos se ha visto empañada este verano, y Hall podría convertirse en el símbolo de esa inercia. Los mancunianos aún tienen mucho trabajo por delante para reconstruir un equipo competitivo, y cada oportunidad perdida no hace más que alargar su sequía.