México, coorganizador de la Copa Mundial 2026, arrancó su competición a la perfección al imponerse 2-0 ante Sudáfrica el jueves, en el partido inaugural del torneo más extenso de la historia (48 equipos). Pero este encuentro quedará en los anales por una razón inesperada: tres tarjetas rojas —dos para los Bafana Bafana y una para El Tri—, un récord absoluto para un partido inaugural de un Mundial.
El Azteca entra en la historia
Al albergar su tercera Copa del Mundo tras 1970 y 1986, el Estadio Azteca —magníficamente renovado para la ocasión— se convirtió en el primer estadio del mundo en organizar tres Copas del Mundo. Un reconocimiento para este recinto mítico de más de 80.000 localidades, donde la fiebre verde de los aficionados mexicanos no tardó en estallar.
Era la octava vez que México disputaba el partido inaugural de un Mundial. Balance antes de 2026: cinco derrotas y dos empates. Este 2-0 es, por tanto, su primera victoria en un partido inaugural. Ironías del destino, el último empate en esa posición se remontaba a 2010, también ante Sudáfrica… país anfitrión en aquella ocasión.
Un primer gol tempranero firmado por Quiñones
Los aficionados mexicanos no tuvieron que esperar mucho para celebrar: solo nueve minutos. Julián Quiñones, máximo goleador del campeonato saudí esta temporada, burló a Ronwen Williams con un disparo rasante entre las piernas del portero sudafricano.
Un dato: este gol es el más rápido anotado en una Copa del Mundo desde el de Philipp Lahm con Alemania ante Costa Rica en el minuto 6 en 2006.
Tres tarjetas rojas: un récord de indisciplina
Si el marcador no deja lugar a dudas, el partido quedó marcado por el arbitraje severo del brasileño Wilton Pereira Sampaio.
Primer tiempo: Sphephelo « Yaya » Sithole (Sudáfrica) fue expulsado directamente a principios de la segunda parte por una falta grave sobre Brian Gutiérrez, lanzado hacia la portería.
Segunda parte: Themba Zwane (Sudáfrica) también recibió una tarjeta roja tras golpear a Roberto Alvarado en la cara, sanción confirmada tras revisión con el VAR.
Tiempo añadido: César Montes (México) recibió una tercera tarjeta roja, casi igualando la cuenta total.
Nota: es la primera vez desde 2006 (Países Bajos – Portugal, 2 tarjetas rojas cada uno) que un equipo recibe dos tarjetas rojas en un partido de Copa del Mundo. Con tres expulsiones en total, esta edición 2026 solo necesita una más para igualar el récord absoluto (4) establecido en Catar en 2022.
Raúl Jiménez entra en la leyenda
A pesar de la superioridad numérica temporal, México no tembló. En el ecuador de la segunda parte, el veterano delantero Raúl Jiménez empujó el balón a la red desde corta distancia para dar la ventaja a su equipo.
Este gol tiene un triple significado histórico:
Su gol número 46 con la selección, Jiménez iguala a Jared Borgetti en el segundo puesto de los máximos goleadores mexicanos.
Solo le faltan seis goles para alcanzar al líder histórico, Javier « Chicharito » Hernández.
Es su primer gol en una Copa del Mundo tras tres participaciones.
Un joven prodigio entra en la historia
El seleccionador mexicano también dio la primera oportunidad mundialista a Gilberto Mora en la segunda parte. Con 17 años y 240 días, se convirtió en:
el jugador mexicano más joven en disputar una Copa del Mundo,
el sexto jugador más joven en la historia de la competición.
Las consecuencias en el grupo A
Con esta victoria, México suma tres puntos valiosos en el grupo A. Próximo compromiso: el próximo jueves en Guadalajara ante Corea del Sur.
Por su parte, Sudáfrica deberá recuperarse tras una noche de pesadilla (derrota 2-0 y dos expulsiones). Los Bafana Bafana se enfrentarán a República Checa el mismo día en Atlanta.
Análisis: una apertura espectacular, pero ¿a qué precio?
Este partido inaugural quedará en la memoria por su intensidad, récords de precocidad y falta de disciplina, pero también por su simbolismo: el Azteca, escenario centenario, convertido en estadio de tres Mundiales. Sin embargo, las tres tarjetas rojas —dos de ellas para el mismo equipo— cuestionan el control emocional de los jugadores bajo presión. Para México, lo esencial está logrado: tres puntos y un inicio victorioso tras décadas de frustración. Para Sudáfrica, el camino se presenta lleno de obstáculos.




