El Real Madrid se llevó su primer partido de la temporada 2026-2027 en la Liga EA Sports ante el Espanyol (2-1) este sábado en Barcelona. José Mourinho alineó una asociación inédita en ataque con Jude Bellingham y Arda Güler en su once inicial, una formación que sorprendió a los observadores.
Desde el minuto 9, la asociación entre Bellingham y Güler dio sus frutos. El turco, posicionado como falso extremo derecho, asistió con un centro decisivo desde la banda izquierda al internacional inglés, quien abrió el marcador con una volea. Los madridistas dominaron los primeros 20 minutos antes de que el Espanyol reaccionara. Los catalanes empataron y mantuvieron la tensión hasta el minuto 90, cuando Carlos Espí anotó el gol de la victoria para el Real Madrid.
Una asociación inesperada que rindió frutos
José Mourinho optó por confiar en Bellingham y Güler juntos, pese a las dudas iniciales. El británico, acostumbrado a un rol de líder, se mantuvo en su posición de "llegador", mientras que el turco fue desplazado de su zona habitual para convertirse en el arquitecto del juego ofensivo madridista. Bernardo Silva, menos involucrado en la construcción, cedió su lugar a Güler como principal portador del balón. Esta asociación permitió al Real Madrid adelantarse pronto, pero los cambios tácticos de Mourinho terminaron por debilitar al equipo. Güler y Bellingham fueron reemplazados antes del final, dejando paso a una formación con cuatro delanteros, entre ellos Kylian Mbappé y Yan Diomande. El técnico portugués abandonó así su sistema inicial en 4-2-3-1 por una disposición más ofensiva.
Unos ajustes tácticos que salieron caros
Los cambios de Mourinho también afectaron a la defensa. Los laterales Lucas Vázquez y Marc Cucurella fueron sustituidos por Jeremie Frimpong y Alejandro Carreras, mientras que Eduardo Camavinga y Federico Valverde fueron los únicos mediocentros presentes al final del partido. Esta reducción en el mediocampo dejó al equipo vulnerable, especialmente ante la reacción del Espanyol en la segunda parte. El gol decisivo de Carlos Espí, que entró como suplente, selló la victoria madridista. El joven delantero valenciano, autor de una temporada prometedora en la Liga, aprovechó un último envite ofensivo para darle los tres puntos al Real Madrid. Una victoria que abre la temporada, pero que ha revelado los límites de este equipo en construcción.
Una primera victoria que plantea dudas
A pesar de este éxito, las decisiones de Mourinho generaron interrogantes. La sustitución prematura de Güler y Bellingham privó al Real Madrid de una dinámica ofensiva esencial en los minutos finales. El equipo, sin su líder habitual, tuvo dificultades para construir su juego, mientras que el Espanyol creyó hasta el final en la igualdad. Este encuentro también marcó el regreso de Carlos Espí al grupo madridista tras un período complicado. Su entrada en juego fue decisiva, al igual que el rendimiento de Jeremie Frimpong como lateral derecho. Una victoria que, pese a sus zonas de sombra, permite al Real Madrid comenzar la temporada con buen pie.