El Real Zaragoza ha oficializado, este martes 26 de agosto de 2026, la firma de Rubén Iranzo. El defensa, procedente del Valencia CF, ha firmado un contrato que lo vincula al club aragonés hasta 2029. Los Chés conservan además un porcentaje sobre una eventual venta futura del jugador.
Un perfil polivalente integrado en la plantilla
Con 23 años, Rubén Iranzo, capaz de desempeñarse tanto en defensa central como en lateral derecho, ya se ha desplazado a Zaragoza para ultimar su llegada. Se incorporará al grupo dirigido por Ibai Gómez y podría debutar este mismo domingo, en la primera jornada de liga ante el
Nàstic Tarragona. Incluso se contempla su inclusión en el once inicial, especialmente por la ausencia de Diego González, obligado a seguir un protocolo por conmociones y contusiones cerebrales sufridas en el amistoso ante el filial del Athletic Club. Iranzo probablemente formará la pareja de centrales con Tachi, ofreciendo así una nueva opción al entrenador. Formado en Valencia, el joven defensa debutó con el primer equipo en la
Primera Federación, pero nunca logró la confianza necesaria para consolidarse de manera duradera.
Un fichaje que se enmarca en una dinámica de mercado
Este traspaso marca el decimocuarto fichaje del Real Zaragoza en este mercado de verano. El club ya ha anunciado su intención de continuar con sus incorporaciones, con la pista de Arnau Campeny, lateral derecho del
CE Europa. Además, se espera la llegada de un nuevo delantero tras la sorprendente indisponibilidad de Emil Hansson. El club parece, por tanto, decidido a reforzar su plantilla pese a las bajas, como la de Francho Serrano. Esta voluntad de reconstrucción se suma a los recientes movimientos del club, que ha rescindido, entre otras cosas, el contrato de uno de sus jugadores, cedido temporalmente fuera del fútbol. Estos movimientos se producen en un contexto en el que el club busca estabilizar su grupo tras una temporada marcada por altibajos.
Un inicio de temporada bajo alta tensión
La temporada 2026-2027 ya se perfila movida para el Real Zaragoza. Además de la incorporación de nuevos jugadores, el club debe lidiar con las ausencias, como la de Diego González, cuyo estado de salud sigue bajo vigilancia tras su accidente durante un partido amistoso. Sin embargo, el defensa ha enviado un mensaje tranquilizador, confirmando que su conmoción cerebral no reviste gravedad. En los próximos días, los aficionados podrán ver a Iranzo en acción, con la esperanza de que aporte estabilidad y experiencia a una defensa que ha tenido altibajos en los últimos meses. El club apuesta por este perfil para reforzar su colectivo y afrontar la temporada con ambición.