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Leagues Cup : la humillación mexicana humilla a la MLS
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Sophie Bartega · 29 août 2026 · 4 min de lectureLa MLS podría haber tomado el relevo tras el Mundial, pero el choque frente a la Liga MX sonó como una ducha fría. Los cuartos de final de la Leagues Cup ofrecieron una demostración de fuerza contundente: los cuatro equipos mexicanos eliminaron a sus rivales estadounidenses, como para recordarle a la MLS: «No, es a nosotros a quienes les toca tomar el mando».
Un revés contundente para la MLS
Este revés es aún más doloroso porque la competición debía encarnar el enfrentamiento deportivo entre Estados Unidos y México. Sin embargo, los resultados revelan una brecha de competitividad persistente. Desde 2005, los clubes de la Liga MX han dominado 20 de las 21 últimas ediciones de la Liga de Campeones de la CONCACAF, con la única excepción de los Seattle Sounders en 2022. El argumento de que el calendario desfavorecía a la MLS, al comenzar su temporada, se desmorona ante la evidencia de las cifras. Es cierto que la MLS puede presumir de haber invertido la tendencia en 2025, pero el análisis de los partidos revela circunstancias excepcionales. Los cuatro cuartos de final se disputaron en casa para los equipos estadounidenses, lo que supuso una ventaja decisiva. Dos de ellos solo se decidieron en la tanda de penaltis. Sin este favor de los dioses del balón, el escenario podría haber sido distinto. En 2026, la fase de grupos sonrió a la MLS (28 victorias, 19 derrotas y 7 empates), pero la ventaja se esfumó en cuartos, donde tres de las cuatro eliminatorias se jugaron en terreno neutral.
Estadios vacíos y un concepto por revisar
El balance deportivo no es el único motivo de preocupación. La asistencia a estos partidos fue desastrosa: Toluca-Austin FC en Harrison (Nueva Jersey) y Real Salt Lake-León en Commerce City (Colorado) atrajeron a menos de 10.000 espectadores cada uno. Solo el duelo América-Columbus Crew en Carson (California) superó los 20.000 entradas, pero las gradas superiores estaban desesperadamente vacías. Incluso con el América como cabeza de cartel, el entusiasmo quedó muy por debajo de lo esperado. El formato de la competición en sí mismo plantea dudas. Los equipos de la MLS y la Liga MX se reparten en dos grupos separados, sin enfrentarse entre sí. El objetivo de una fase de grupos, que presupone enfrentamientos directos, queda así vacío de contenido. Como resultado, entre los cuatro clasificados de la MLS, solo el Chicago Fire ocupa los primeros puestos de su conferencia. El Austin FC figura en última posición del Oeste, mientras que el Columbus Crew termina penúltimo en el Este. Su eliminación ante clubes mexicanos de calidad no sorprende, sobre todo porque la mayoría tuvo que jugar lejos de su sede. La Leagues Cup, lanzada en 2024 en un contexto prometedor con la llegada de Lionel Messi al Inter Miami, parece estar perdiendo su brillo. Sin la estrella argentina, el entusiasmo se desvanece, relegando la competición a un simple torneo de entrenamiento, muy lejos del aura de la US Open Cup, que ya cumple un siglo. La falta de pasión orgánica entre ambas naciones se refleja en las gradas casi vacías en algunos partidos. ¿Se puede salvar la Leagues Cup? Un cambio de formato y sedes más atractivas podrían ayudar. Pero la verdadera pregunta es si aún queda voluntad. El calendario está saturado, y algunos clubes priorizan la MLS en detrimento de esta competición. Pasar a un formato verano-primavera podría invertir la tendencia, siempre que la Leagues Cup se programe al inicio de la temporada para incentivar a los equipos a comprometerse. De lo contrario, el riesgo de que la competición caiga en el olvido es alto. Una cosa es segura: tras este revés frente a la Liga MX, la MLS tiene mucho trabajo por delante para demostrar que su proyecto es viable.