Riad, 28 de agosto — La Federación Saudí de Fútbol (SAFF) publicó un comunicado en su sitio web para declarar que apoyaría « en este momento » al presidente de la FIFA, Gianni Infantino. Sin embargo, este respaldo no está exento de reservas. El apoyo saudí llega tras un mensaje en el que la SAFF reconoce primero las contribuciones del dirigente suizo: « La contribución del presidente de la FIFA a la expansión global del juego, durante casi una década, también debe ser elogiada ». Antes de añadir: « En este momento, la SAFF apoya los esfuerzos continuos del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y de la dirección de la FIFA para restaurar la unidad dentro de la familia del fútbol y seguir impulsando el crecimiento del juego en beneficio de todos ».
Un apoyo condicional y estratégico
El tono adoptado por la SAFF contrasta con un entusiasmo desbordante. El comunicado saudí se enmarca en una lógica de moderación, al tiempo que exhibe una voluntad de diálogo. La mención a la unidad de la « familia del fútbol » refleja una preocupación compartida por numerosos actores del balompié, mientras persisten las tensiones en las instancias rectoras. Con este mensaje, la SAFF parece buscar conciliar el respaldo a la gobernanza actual con un llamamiento a una mayor cohesión global.
Martinelli cerca de un fichaje por el Al-Hilal del Arsenal, una señal adicional de los vínculos cada vez más estrechos entre el fútbol saudí y los jugadores europeos. Arabia Saudita, en plena expansión deportiva, adopta una postura diplomática en este asunto. El país apuesta por el fútbol como herramienta de *soft power*, al tiempo que evita implicarse en exceso en las disputas internas de la FIFA. La SAFF prefiere, así, destacar el crecimiento del juego, un argumento central para justificar su apoyo mesurado a Infantino.
Fútbol saudí y FIFA: una relación en construcción
El apoyo saudí se enmarca en un contexto en el que el reino está multiplicando sus inversiones en el deporte, especialmente mediante la contratación de jugadores de alto nivel y acuerdos comerciales. Al respaldar a la FIFA, la SAFF refuerza su posición en la escena internacional, al tiempo que reafirma su compromiso con una visión unificada del fútbol. Este enfoque prudente también podría explicarse por las ambiciones saudíes de que su candidatura para organizar futuras competiciones internacionales prospere.
González abandona Gotham FC para unirse a Al Qadsiah, otro ejemplo del creciente atractivo de los clubes saudíes por los talentos extranjeros. Sin embargo, el comunicado saudí no oculta del todo las expectativas en cuanto al diálogo. La SAFF insiste en la necesidad de «restaurar la unidad» dentro de la familia del fútbol, una fórmula que deja entrever reservas persistentes. Mientras las críticas hacia Infantino se multiplican en otros ámbitos, Arabia Saudí opta por no romper públicamente con él, aunque evitando comprometerse plenamente. Una estrategia que podría evolucionar según los próximos desarrollos en el seno de la FIFA.